En el tranquilo pueblecito de Ravens Fair cuentan la historia de Mary Shaw, una ventrílocua que enloqueció. Acusada de haber matado a un niño, los habitantes del pueblo la persiguieron, le cortaron la lengua y la mataron antes de enterrarla con sus “hijos”, una colección de muñecos hechos a mano. Desde entonces, Ravens Fair ha estado perseguido por la muerte. Los terribles muñecos de la colección de Mary Shaw han ido desapareciendo de la tumba y reapareciendo en el pueblo durante décadas. Cada vez que son vistos en plena noche, al día siguiente se encuentra a alguien asesinado y con la lengua arrancada. Lejos de su pueblo natal, el joven matrimonio formado por Jamie (Ryan Kwanten) y Lisa Ashen creían haber comenzado una nueva vida. Pero cuando Lisa es brutalmente asesinada, Jamie regresa a Ravens Fair para el entierro, decidido a descubrir quién la mató. Se instala en la casa de su padre enfermo (Bob Gunton) y la joven esposa de este (Amber Valletta) para investigar quién mató a Lisa y por qué. Partiendo de la leyenda de Mary Shaw, Jamie no solo descubre que existe una maldición, sino lo que esconde la cancioncilla de su niñez: “Si la ves, no grites o te quedarás sin lengua”.